La Figura de Bellona: Diosa de la Guerra y su Relación con Marte
En la mitología romana, Bellona era la poderosa y valiente diosa de la guerra. Hija de Júpiter y Juno, el rey y la reina de todos los dioses, Bellona se muestra con un casco emplumado, y empuñando una espada, una lanza o un escudo. Blande también un látigo mientras cabalga feroz, hacia la batalla en un carro tirado por cuatro poderosos corceles.
Los romanos creían que Bellona les brindaba protección en la guerra y aseguraba su victoria, por lo que era una deidad omnipresente en las oraciones y los gritos de guerra de los soldados. Se invocaba a esta diosa para acompañar a los soldados en la batalla.
Dada la importancia de las guerras y las conquistas en el Imperio romano, el papel de Bellona fue fundamental a lo largo de la historia de Roma, ya que contar con su favor aseguraba el éxito en la guerra.

Orígenes del Culto a la Diosa Bellona
Bellona era la diosa sabina de la guerra, donde se le conocía como Duellona. Su nombre latino se deriva de la palabra bellum, que significa guerra. Se la relaciona con la diosa Nerio, consorte de Marte, dios de la guerra, y se sincretiza con Enio, diosa griega de la guerra y la destrucción.
En Roma el culto a Bellona comenzó oficialmente con la construcción de su templo en el año 296 a. C. Este evento ocurrió durante la Tercera Guerra Samnita. El historiador romano Tito Livio narra que, en una crítica batalla de esta guerra, Apio Claudio, destacado general romano, se presentó en las líneas del frente de batalla levantando las manos mientras pronunciaba una oración a Bellona, “si nos concedes la victoria hoy, prometo construirte un templo".
El ejército romano ganó la batalla, logrando capturar y saquear el campamento samnita, llevándose una enorme cantidad de botín. El templo en honor a Bellona se construyó cerca del Circo Flaminio, en el área posterior de la muralla Serviana y se convirtió en un lugar de adoración, donde se recibía a los generales victoriosos y se realizaban los rituales de declaración de guerra.
Junto al templo de Bellona se erigía la columna bellica, que marcaba los límites de la ciudad de Roma. Para declarar la guerra a un país lejano, un Bellonarii lanzaba una jabalina sobre dicha columna. Este acto marcaba el inicio de la guerra.
Dies Natalis Templi Bellonae, la festividad en honor a Bellona se celebraba cada año el 3 de junio. Sus sacerdotes, llamados Bellonarii, realizaban, cada 24 de marzo, una ceremonia especial conocida como dies sanguinis (día de la sangre), en ella se herían las piernas o los brazos, para presentar su sangre como ofrenda a la diosa.
El templo de Bellona estaba emplazado en el Campo de Marte, una zona que tenía un estatus especial para los romanos, ya que se ubicaba fuera de los límites de la ciudad principal, y allí se recibían los embajadores de otras naciones, debido a que no se les permitía ingresar a la ciudad de Roma.
La incorporación de Bellona a la vida religiosa romana impulsó el espíritu militar. Los romanos consideraban que el favor de la diosa respaldaba la expansión del imperio romano, dándole a sus ejércitos la fuerza para doblegar a sus enemigos.

Relación con Marte
Bellona y Marte son figuras de gran importancia en la religión romana. Bellona lidera los ejércitos, logra la victoria y se mantiene al lado de Marte, el dios de la guerra. A diferencia de Marte, que lucha con estrategias, Bellona usa la fuerza, la ferocidad y comanda a los guerreros en la batalla.
Marte era el principal dios de la guerra. Bellona una deidad femenina vinculada a la guerra, la destrucción, la conquista y la sed de sangre; Ambas deidades estaban estrechamente ligadas al deseo de los romanos de expandir su imperio y dominar el mundo de su época.
Frecuentemente se representaba a Bellona como lahermana o esposa de Marte o como el auriga de su carro en las batallas. Marte resaltaba por su fuerza y sus estrategias bélicas, personificaba el poderío militar de Roma y la destreza estratégica de sus líderes. Bellona, en cambio, simboliza el caos, la ferocidad y la crudeza de la guerra.
Bellona era un símbolo de valentía y fuerza para los soldados romanos. Invocarla antes de las batallas recordaba a las tropas su deber y el apoyo divino. Este recordatorio era clave, para crear un fuerte sentido de unidad e invencibilidad entre las legiones romanas.
Los soldados romanos también le rezaban a Marte antes de las batallas, imploraban su protección y guía en los enfrentamientos bélicos, ya que consideraban a este dios como un símbolo de fuerza, valentía y protección de Roma.
El templo principal de Bellona estaba ubicado en el Campo de Marte, lo que muestra la estrecha relación y la importancia de ambas deidades para el Imperio romano y su fuerza militar.

