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El Panteón de Roma

El Panteón de Roma

Una de las maravillas de la arquitectura antigua es sin duda el Panteón de Roma, su imponente y monumental estructura es un reflejo del poder del imperio romano de comienzos de siglo.

Su nombre completo es el Panteón de Agripa de Roma y fue construido entre los años 123 y 125 d.C. por solicitud del emperador Adriano en honor de todos los dioses, curiosamente no se tienen registros del arquitecto que proyectó esta joya de la arquitectura.  

Según el político e historiador romano, Casio Dione, el nombre Panteón derivaría de la cúpula, una reproducción de la bóveda celeste, sede de todos los dioses, (pan=todos, theon=divinidad). Por su parte, la Mitología Romana indica que en este lugar el primer gobernador de la ciudad,  Rómulo, fue llevado al cielo por un águila.

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El Panteón de Roma de Agripa: su historia

La historia del Panteón de Roma señala que la obra se erigió sobre un viejo templo edificado en el año 27 a.C. por mandato de Agripa, un ministro del emperador Augusto. Esta primera obra quedó deteriorada en tiempos del líder  romano Trajano.

Una de sus curiosidades es que su buen estado de conservación se debe a que a principios del siglo VII el edificio fue donado al Papa Bonifacio IV. Este lo convirtió en una iglesia cristiana que llevaba el nombre de Santa María de los Mártires, gracias a esta transformación la obra mantuvo su buen estado durante la Edad Media.

Arquitectura del Panteón de Roma

Los historiadores destacan que los datos más impactantes de la arquitectura aplicada en el Panteón de Roma son sus medidas, el edificio circular mide exactamente lo mismo de diámetro que de altura: 43,30 metros.

En el cenit de la cúpula se abre un óculo de 8,92 metros de diámetro, que permite a la luz natural entrar e iluminar todo el interior del edificio.

En la fachada se puede apreciar la inscripción “M AGRIPPA L F COS TERTIVM FECIT”, que significa textualmente, “Marco Agrippa, hijo de Lucio, cónsul por tercera vez, lo hizo”.  

Otro dato curioso de esta magnífica obra es que el techo en esta área  de acceso y el tímpano en la fachada principal eran originalmente de bronce, pero fueron desmantelados por el papa Urbano VIII en el año 1632.

La  cúpula del Panteón de Roma

Su estructura externa se compone de un pórtico rectangular sostenido por 16 columnas de granito egipcio, las cuales fueron construidas y transportadas desde Egipto.

El cuerpo de la obra tiene forma de cilindro, conocido también como tambor, y tiene un espesor de unos 6 metros. 

Sobre el tambor se apoya la impresionante cúpula hemisférica, la más grande del mundo con un poco más de 43 metros de diámetro superando de esta forma a las obras diseñadas por Michelangelo en San Pedro y a Brunelleschi en Santa Maria del Fiore de Florencia.

La cúpula está realizada en un antiguo sistema de hormigón compuesto por cal, pozolana, agua y pedrisco. Los especialistas encargados de la construcción, ingeniosamente utilizaron materiales más ligeros a medida que se fueron  acercando a la cima, de esta forma pasamos del travertino inicial a la piedra pómez.

El Panteón de Roma

Tumbas en el Panteón de Roma

El espacio interno es igual de impresionante, sin duda los constructores de esta obra lograron transmitir la misma sensación de grandeza en lado externo como en el interno. E

l recinto cuenta con ambiente de forma circular. Al entrar se produce la sensación de estar dentro de una gran esfera.

En el interior del Panteón de Roma se encuentran las tumbas de numerosos reyes de Italia y multitud de obras de arte. El personaje más conocido que se encuentra enterrado en el Panteón es sin duda el pintor y arquitecto renacentista Rafael.

La historia del Panteón de Agripa no deja de sorprender, fue concebido como un espacio cerrado pero a la vez como un espacio abierto, como una especie de reloj de sol en donde las horas van girando con la luz en un recorrido la cúpula.

Su relación con la luminosidad es uno de los puntos más importantes del Panteón de Roma, la relación entre espacio y luz es un gran descubrimiento de la antigüedad romana.

Mientras que las demás edificaciones romanas, los templos griegos y las construcciones egipcias eran estructuras para contemplarlas desde fuera, el Panteón de Roma fue concebido como un espacio arquitectónico para entrar, para contemplar desde dentro.

La Plaza de la Rotonda

El Panteón de Roma esta precedido por la Plaza de la Rotonda, conformada por la fuente del delfín, la cual fue diseñada por Giacomo della Porta en el año 1575 por encargo del Papa Gregorio XIII Boncompagni, quien le mando a diseñar un proyecto para situar esta maravillosa fuente en el centro de la plaza.

Años más tarde, el Papa Clemente XI ordenó colocar el obelisco de granito rojo en la Piazza de la Rotonda y luego, fue colocado encima de la fuente renacentista que en el año 1711 fue rediseñada para poder colocar sobre ella, el citado obelisco.

Panteón de Roma edificio

El obelisco lleva el nombre de Ramsés II, el cual tiene una historia que se remonta a la antigüedad, pues data de la época de este faraón en la XIX Dinastía. Hay que destacar que este obelisco es pareja del que se encuentra en la Villa Celimontana, situada al sur del Coliseo romano.

La historia nos narra que para construir este prodigioso lugar se tuvieron que demoler varias viviendas antiguas de los alrededores y se hizo durante el reinado de Clemente XI en el siglo XVI.

Además, la plaza hasta el año 1847, fue utilizada, a pesar de las prohibiciones puestas por la autoridad papal, como el mercado de pescado de la ciudad.

Lluvia de rosas rojas

En el Panteón de Roma se desarrolla la “lluvia de rosas rojas“, un evento anual que se remonta a la Edad Media, este rito antiguo simboliza el descenso del Espíritu Santo sobre los Apóstoles en forma de llamas en el día de Pentecostés. Esta actividad se celebra cada domingo de Pentecostés.