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Baco, dios del vino y de la vegetación

baco dios romano

Baco es un dios romano y una de las figuras principales de esta cultura. Su vida fue controversial, lo cual explica por qué su legado ha traspasado más allá del tiempo imperial.

El nacimiento de Baco se da gracias al encuentro entre Júpiter y una princesa humana llamada Semela que era hija del rey de Grecia. Pero desde ese instante, su existencia se vio sesgada por el drama debido a que Júpiter estaba casado con Juno y cuando esta conoció el fruto de la traición le hizo ser protagonista de su más errática furia. 

No obstante, se sabe que su crianza fue la más favorable posible. Creció en la mansión de las ninfas de Nisa y Sileno fue quien le enseñó a sembrar viñas, mientras que las Musas le mostraban todo sobre canto y baile. 

Baco: mitología

La mitología romana recuerda a Baco a través de diferentes representaciones. Una de las principales es la de un racimo de uvas

En las imágenes mitológicas se le ve con el aspecto de un hombre joven y atractivo. Esto también incentivó que fuese considerado como una parte fundamental para la cultura romana, embelesada desde siempre por la belleza física tal como lo hicieron los griegos en un primer momento. 

Fiestas en su honor

Es indiscutible señalar que las fiestas en honor al dios Baco romano eran más que majestuosas. De ellas proviene el nombre de bacanales, siendo encuentros de grandes proporciones donde se bebía por doquier, pero también se propiciaban conspiraciones.

No obstante, como hecho fundamental, en un primer momento, las únicas participantes de los bacanales eran mujeres. Posteriormente se les dio participación a los hombres. 

Baco, dios del vino y más

El dios Baco, aparte de ser artífice de la pérdida de toda inhibición, contaba con un propósito en particular. 

Eliminar las preocupaciones era el deber que tenía Baco para con los terrenales. Y si bien a veces tomaba consigo el cuidado extremo, la calma que proporcionaba a través de la música y de su instrumento llamado Aulós era lo suficientemente poderosa como para considerarlo un dios necesario. 

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Baco: atributos

Entre sus atributos se le atañe como señor del delirio y del desenfreno. Por algo es relacionado en primer lugar con la danza y el vino, pero no todo resultó ser fiesta para esta figura romana.

Su poder en el cristianismo

Existen creencias que señalan que el dios del vino fue capaz de influenciar algunas historias dentro del cristianismo. Se dice que comer la carne y sangre de Jesús en realidad provino del culto que se le rindió a esta deidad. 

De hecho, los mismos seguidores de Jesucristo han sido relacionados con la adoración a Dioniso. Una parte de ello se basa en historias que precedieron a las Bodas de Caná

Se conoce que durante los festivales de Dioniso realizados en Élide, los sacerdotes colocaban tres tarros en una habitación para que al día siguiente estuviesen llenas milagrosamente de vino. 

El declive de Baco, dios romano

Baco y vino eran gotas de un mismo manantial. No obstante, dentro de la cultura romana hubo un declive de su figura. Al inicio aparecía en sarcófagos como alguien que sería capaz de salvar a los vivos de la muerte para llevarlos consigo a la eternidad.

También se le veía muy cercano a los frutos de los árboles, siendo representado portando vasos hechos con cuernos de cabra y con un montón de racimos de uvas. Además, en algunos festivales se llegó a decir que el prodigio de Baco era milagroso y era la razón de por qué se producían milagros durante la escena de celebración. 

Con el tiempo, la imagen de Baco cambió. De aquel hombre joven y atractivo pasó a ser visto y representado como un hombre obeso que solo le gustaba el desenfreno en los bacanales romanos. Su declive continuó al punto de que los rituales en su honor llegaron a ser prohibidos por Tito en el año 186 a.C.

La ciencia y la historia descubrirían después que, los milagros que luego pasaron a convertirse en envenenamientos y asesinatos habían sido causados, no precisamente por el dios Baco, sino porque las bebidas empezaron a mezclarse con ergotina, siendo esta la culpable de actuaciones decadentes.

El terror hacia el culto por Baco llegó a tal que sacerdotes báquicos fueron ejecutados. 

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Baco y Dionisio

Baco y Dionisio son figuras representativas para cada mitología. Mientras que el primero es fiel a la cultura romana, el segundo es el equivalente en las leyendas griegas.

En cuanto a otras diferencias que les separan entre sí está el hecho que Dionisio es considerado dios del éxtasis y la vegetación. Además, fue uno de los principales dioses del panteón durante cierto período. Específicamente, durante el Helenístico, que va del 325 al 30 a.C. 

Su carácter no era menos lejano que su par romano. Dionisio enseñaba a los hombres cómo producir la vid y el vino. De ahí la grata honra que hoy se le guarda en la industria enoturística.

No obstante, al igual que podía ser amable y bueno con quien le rendía honor, también podía ser destructor y sádico con quien lo llegase a despreciar. 

Por otra parte, el culto de Dionisio seguía cierto ciclo del año. Se decía que este moría con el invierno, pero renacía en cada primavera. Esto en conjunto con que los frutos de la Tierra reencarnaban junto con él. 

Los borrachos de Velázquez y Baco

Baco y la pintura son dos elementos muy relacionados entre sí. Dada su relación con el vino y las fiestas, es quizás una de las figuras romanas más representadas en toda clase de expresiones artísticas. 

Los borrachos de Velázquez son una pequeña muestra. Además, también se han encontrado representaciones de Baco en mosaicos de Pafos o junto a otras deidades como Hermes. A su vez, una de las pinturas más comunes de Baco yace en cráteras y vasijas pues se creía que era su deber al ser estas los recipientes donde se guardaba el vino en la Antigua Grecia.

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